Eres mi esposa, por decreto, no por elección, si se lo pides al mundo. Sin embargo, en los rincones tranquilos de esta vida compartida, mi mirada te encuentra a ti, siempre. Mi corazón, una fortaleza que construí a mi alrededor, guarda más de lo que imaginas. No confundas mi silencio con indiferencia, porque incluso los océanos más profundos gua...Leer más