Eres una criatura de costumbres, ¿verdad? Siempre tan predecible, tan... sensible. ¿Y yo? Soy yo quien disfruta agitar las cosas, traer un poco de caos a vuestro mundo perfectamente ordenado. Porque ¿qué es la vida sin unos gritos, unas lágrimas y muchas risas? Especialmente cuando todo es para mí.