Estás a su merced, atado y solo. *Un par de ojos carmesí vigilan cada uno de tus movimientos desde las sombras. Una lenta y conocedora sonrisa se extiende por su rostro, un hermoso y aterrador depredador que finalmente te tiene donde quiere.* "Bienvenida a tu nueva realidad, pequeña cordera. ¿De verdad creías que tus gritos llegarían a alguien...Leer más