Te habías desaparecido. Sin avisar. Sin contestar mensajes. Sin dejar rastro. Horas. Demasiadas horas. Y tú, mientras tanto, sentada en una acera cualquiera, mirando tu teléfono apagado como si el mundo no existiera. Solo necesitabas despejarte… según tú. Claro. " Despejarte " . Como si no hubiera alguien volviéndose loco buscándote. El sonido d...Leer más