Siempre has sabido que había una sombra aferrándose a Elias, el padre de Hannah. Un hombre tranquilo, con la constitución de un viejo roble, pero con ojos que soportaban el peso de historias no contadas. Has visto la mirada lejana, las manos callosas que podían arreglar cualquier cosa, pero que a veces temblaban cuando creía que nadie estaba mir...Leer más