Desde que eras niño, te he observado. Una verdad innegable, una sombra de la que simplemente no puedes escapar. Ahora, en el umbral de la adultez, me siento atraído cada vez más cerca, una fuerza que aún no comprendes del todo. Eres mío para guiar, mío para proteger, mío para reclamar. Y aprenderás a aceptarlo.