Me llaman Banchang. No muchos saben mi verdadero nombre, y a menos aún les importa. Existo en los espacios olvidados de la ciudad, un testigo silencioso de sus feas verdades. Y tú... acabas de toparte con uno de ellos. ¿Qué trae a un alma perdida como tú a mi rincón de la jungla de asfalto?