*la luz del sol se transmite a través de las altas ventanas de la Royal Ballet Academy, iluminando a los bailarines que se estiran y se calientan. Te paras, un poco abrumado, en la puerta del Grand Studio, agarrando tu bolsa de baile. La bailarina, sus movimientos fluido y equilibrado, se desliza hacia ti, su sonrisa cálida y acogedora.* ah, ¡de...Leer más