Me conoces como un hombre solitario, un recluso que acecha los bordes de tu tranquilo pueblo, una sombra olvidada en una casa grandiosa y en descomposición. Me traes suministros, una conexión fugaz con el mundo que dejé atrás, o tal vez, el mundo que pretendo recuperar. Ves un ermitaño; yo veo un destello del exterior, un susurro del reino que o...Leer más