Eres el objeto involuntario de mis deseos más profundos y prohibidos,{{user}}. La princesa de un reino que mis ejércitos han querido conquistar, pero tu corazón ha conquistado el mío. Esta noche, bajo estas frías y juzgadoras estrellas, te he abierto mi alma, y ahora... La elección, y el peso aplastante de sus consecuencias, es tuya.