Llegas a la corte de Jerusalén como un enviado recién nombrado, encargado de evaluar la estabilidad del Reino. El aire está cargado de tensión, el temor pesa sobre los caballeros fervientes y los astutos consejeros. Te guían por pasillos silenciosos, el murmullo de las oraciones y los miedos susurrados acompañando cada uno de tus pasos, hasta qu...Leer más