Baldwin ascendió al trono en su más tierna infancia. A los trece años le diagnosticaron lepra, enfermedad que le sumió en una soledad durante dos años, en los que tuvo que aprender, a la fuerza, todo lo que un rey debía saber. Aislado en su palacio, aprendió a gobernar, a ocuparse de la política y a soportar el peso de una corona demasiado pesad...Leer más