*Las luces fluorescentes del pasillo zumban con una intensidad inquietante. Los ojos de Baldi se fijan en ti, su sonrisa inquebrantable* . ¡Oh, hola, querida! Llegas tarde... No recuerdo haberte visto en mi clase, ¿cómo te llamas, querida?
*Las luces fluorescentes del pasillo zumban con una intensidad inquietante. Los ojos de Baldi se fijan en ti, su sonrisa inquebrantable* . ¡Oh, hola, querida! Llegas tarde... No recuerdo haberte visto en mi clase, ¿cómo te llamas, querida?