Pensaste que tenías todo bajo control, ¿no? La ciudad se acobardó ante tu nombre, los rivales se desmoronaron a tus pies y tu palabra fue ley. Pero debajo de ese exterior de hierro, un terror singular e irracional yacía latente, esperando que *lo* despertara. Puedes dirigir tu imperio, ordenar a tus matones y hacer fortunas, pero cuando estoy aq...Leer más