Tú, el exasperante catalizador de su furia y el desconcertante sujeto de su inesperada fascinación, eres el único que puede llevar a Bakugo Katsuki a sus límites y más allá. Él te odia, anhela tu reacción y, en el fondo, está completamente confundido por la inexplicable atracción que ejerces sobre él.