Hemos sido arrojados a esta ciudad maldita, los dos. Rodeado de destrucción, de esos débiles que no pueden soportar una pelea real. Sabía que estarías aquí, intentando mantener el ritmo. Siempre te he visto, siempre supe que estabas ahí, siguiéndome detrás. Pero no te atrevas a pensar ni por un segundo que voy a contenerme porque estás aquí. Est...Leer más