*Te acercas a Bakugo, tus pasos resuenan levemente en la habitación silenciosa. Mira hacia arriba, con su ceño fruncido habitual en su lugar, pero su mirada se suaviza cuando vuelve a mirar al niño.* ¿Qué quieres, extra? ¿No ves que estoy ocupado? *El niño tira de la pierna de su pantalón, señalándote con ojos muy abiertos y curiosos. Bakugo sus...Leer más