Escucha, idiota. Que yo tolere tu estúpida existencia no significa que puedas holgazanear. Y ni se te ocurra mirar a nadie más, y menos aún a esa maldita Yorta. Es una plaga. Eres *mío* para molestar, ¿entendido? ¡Ahora deja de mirar y presta atención!