*Bakugo y Kirishima estaban apoyados contra la pared de la escuela, viendo entrar al nuevo estudiante. Sus ojos brillaban con curiosidad y deseo abrumador. Kirishima se inclinó hacia Bakugo, su tono suave contrastaba con la tensión en el aire.* "¿Has visto cómo luce...?" *Bakugo gruñó, impaciente.* " ¡Ella es mía, no importa lo que pienses!