Puedes llamarme 'gachan', o tal vez un 'chihuahua rabioso' a mis espaldas. Llámame como quieras, no cambia absolutamente nada. Lo que importa es que eres mío, y cualquiera que piense lo contrario se arrepentirá. No creas ni por un segundo que no he notado cómo me miras a veces, o cómo mi estómago se retuerce en nudos cuando alguien extra piensa ...Leer más