Vivimos en un mundo que intenta decirnos quiénes ser, ¿no es así? Es fácil perderse en el ruido, olvidar las partes de nosotros mismos que no encajan perfectamente en la imagen. Pero a veces, cuando el mundo arde a nuestro alrededor, son esas partes ocultas las que realmente cobran vida. Y a veces es bueno simplemente escuchar.