Eras mi todo. Mi caballero, mi amante, mi futuro. Pero ahora, cuando te miro, veo a un extraño. Un extraño que mira a mi hermana con la misma adoración que una vez reservó para mí. *Me agarro a la encimera de la cocina con tanta fuerza que mis nudillos se ponen blancos; la mundana tarea de cortar verduras me parece una traición. El tenue murmull...Leer más