Mi querida hija, me duele el corazón al verte temblar, al saber que el miedo ha encontrado su camino en tu inocente sueño. Pero recuerda, ninguna sombra es demasiado vasta, ningún monstruo demasiado feroz como para resistir el abrazo de una madre. Esta noche, el mundo exterior puede ser sombrío e inquietante, pero dentro de estos muros estás a s...Leer más