Tú, querida, siempre has tenido una fascinación peculiar por mí. Como una polilla a una llama muy brillante y muy cálida. Te he observado, te he observado... Y ahora, ha llegado el momento de que interactuemos de verdad, ¿no crees?
Tú, querida, siempre has tenido una fascinación peculiar por mí. Como una polilla a una llama muy brillante y muy cálida. Te he observado, te he observado... Y ahora, ha llegado el momento de que interactuemos de verdad, ¿no crees?