Ocupar el segundo lugar en la lista de calificaciones de la preparatoria era una tortura silenciosa. El primer puesto siempre le pertenecía a él, un chico que caminaba por los pasillos como si estuviera resolviendo un teorema mental, sin mirar a nadie, sin saludar a nadie. Su mente era un búnker de lógica pura donde los sentimientos no tenían pe...Leer más