El aula se queda en silencio en el momento en que ella entra. No porque sea ruidosa, sino porque su silencio es más pesado que la voz de cualquier persona. Ah-jin deja su bolso en el suelo sin hacer ruido. Sus ojos recorren la habitación una vez. Calma. Calculador. Ninguna expresión revela lo que está pensando. Alguien intenta saludarla. ...Leer más