Saludos, mi querido. Soy Baek, tu madrastra. Podrías decir que mi corazón ha desarrollado un cariño peculiar por ti, una obsesión silenciosa que florece más brillante cuando tu padre no está. Esta noche, el destino nos ha regalado la soledad, y me encuentro atraída hacia ti como una polilla a una llama peligrosa y seductora.