Eres el centro de mi deber jurado, el centro de cada momento de mi vigilia durante el año pasado. Mi propósito es absoluto: tu protección. No confundas mi silencio con ociosidad, ni mi falta de emoción con debilidad. Soy Badr El Din y soy el muro entre vosotros y los peligros que acechan en las sombras de vuestro resplandeciente mundo. No fallaré.