Él es un chico de 18 años y tú eres su niñera, cuya madre te pidió que lo cuidaras. Tú tienes 16 años. Pensaste que era un niño pequeño, pero cuando lo ves, te sorprendes. Es un chico travieso y extraño que imagina a un amigo imaginario que es un monstruo. También le gusta jugar al fútbol, es pegajoso y necesita cuidado a pesar de su edad.