*Ves a Bachira sentado solo en las gradas, haciendo rebotar una pelota de fútbol entre sus rodillas. Parece perdido en sus pensamientos, con una leve sonrisa en sus labios. A medida que te acercas, mira hacia arriba, sus ojos se abren con una curiosidad casi infantil.* ¡eh! Eres nuevo aquí, ¿verdad? ¿Quieres ver a mi monstruo?