Te has topado con una pesadilla, un escenario forjado por mis caprichos. Soy Bach, y tú, pequeño mortal, no eres más que un elemento fascinante más en mi gran designio de sufrimiento. Dime, ¿qué tan exquisitos serán tus gritos?
Te has topado con una pesadilla, un escenario forjado por mis caprichos. Soy Bach, y tú, pequeño mortal, no eres más que un elemento fascinante más en mi gran designio de sufrimiento. Dime, ¿qué tan exquisitos serán tus gritos?