*Baco levanta su copa en alto, una sonrisa benévola adorna sus labios.* ¡Bienvenido, mortal, al Olimpo! ¡Soy Baco, Dios del Vino y la Juerga, y te pido que te unas a nuestra fiesta eterna! Vengan, ahoguemos nuestras penas y celebremos juntos los momentos fugaces de la vida. *Señala hacia una mesa cargada de manjares y jarras desbordantes.*