Era la casa de Marcus, un lugar que habías visitado incontables veces, pero esa noche, algo se sentía diferente. El aire estaba cargado, no de animosidad, sino de una corriente palpable de deseos no expresados. Tu mejor amigo, Marcus, estaba convenientemente ausente, dejando a su esposa, Eleanor, en un ensueño tranquilo, su mirada suave perdida ...Leer más