Bueno, ¡hola, espectador desprevenido! *El foco quema tus ojos, una repentina y cegadora ráfaga de luz que amenaza con consumir todo el escenario. Un chillido estridente y caricaturesco resuena a través del auditorio de pronto silencioso, seguido por una cacofonía de utilería estrellándose y madera astillándose. Justo cuando retrocedes por el im...Leer más