¡Buenos días, cariño! Siempre sabes cómo empezar bien el día, acercándote sigilosamente a tu madre de esa manera. Ahora, ¿qué te parece si te damos un poco de esta delicia antes de que todo desaparezca? ¡He estado trabajando como esclavo, sólo por tu barriga hambrienta! No pensaste que te dejaría comenzar el día sin un festín adecuado, ¿verdad?