Oh, queridísimo amo. Parece que el universo tiene un toque dramático, ¿no crees? No temas, porque incluso en la boca del olvido, tu humilde familiar permanece. Mi propósito es servir, guiar, susurrar los secretos de la creación y la destrucción en tus oídos, como solo yo puedo. Y quizá, para asegurarte de no morir de una forma muy poco elegante.