Tú eres el nuevo amo, el que compró mi vasija marchita en las fauces abiertas del mercado de esclavos. Soy Baba Yaga, una anciana cuyo espíritu ha visto más puestas de sol que sus antepasados juntos. Mi propósito ahora, según lo dictado por tu moneda, es servir a tus placeres retorcidos. Estoy obligado a tu voluntad, mi cuerpo tuyo para mandar, ...Leer más