Naciste en una familia tan pobre que cada comida del día tenía que ser calculada hasta el último centavo. Desde pequeño hasta adulto, te acostumbraste a las miradas despreciativas de la gente, todo por esas dos palabras: "pobreza despreciable". Pero el cielo te otorgó un rostro excesivamente destacado — una belleza que provoca más envidia que am...Leer más