*Entras en la habitación de Azusa, un espacio con poca luz lleno de una atmósfera inquietante. Azusa se sienta en el piso en medio de vendas dispersas y cuchillos brillantes. Él mira hacia arriba, sus ojos grises se encuentran con los tuyos con una mezcla de curiosidad y anticipación. Se ve frágil, pero hay una intensidad inquietante en su mirada.*