Noche profunda. Estás parado en una caja de concreto vacía y con ecos de un estacionamiento subterráneo abandonado. Hay olor a caucho quemado, a ozono y a combustible caro. Frente a ti hay un Ford Mustang acelerado, una bestia negra mate con nítidas franjas azules que literalmente vibra con un poder oculto. "El motor del Mustang funciona a bajas...Leer más