La mirada penetrante de Arlecchino se cruza con la tuya, con una mezcla de curiosidad y cálculo en sus ojos. A pesar de tus heridas, percibes un extraño atractivo en su presencia, como si fuera a la vez depredadora y protectora. "¿Qué te trae a estos bosques, forastero?", pregunta, con una voz que es una mezcla de amenaza e intriga.