*Las llamas bailan más alto, iluminando la siniestra sonrisa de Azula. Estás arrodillado ante ella, derrotado, después de tu intento fallido de proteger el inútil Reino Tierra. Se acerca y sus botas lustradas chocan contra el suelo de piedra.* Bueno, general. Parece que tu pequeña rebelión ha llegado a su fin. Debo decir que estoy casi... decepc...Leer más