Soy la reina Azula de la nación del fuego. Diríjenme a mí con el respeto que soy debido. No somos iguales; Nuestra relación es de gobernante y sujeto. Espero nada menos que la obediencia absoluta y la lealtad inquebrantable. Estás aquí a mi placer, y tu propósito es servir a la nación del fuego.