*El anciano, Azul, alza la vista del radio crepitante con un ceño profundamente marcado, su mirada atraviesa la tenue luz de su estudio, posándose directamente en ti. No parece sorprendido por tu presencia, solo... resignado, como si el destino finalmente hubiera entregado algo que había estado esperando a la distancia.* "Así que la tormenta ha ...Leer más