Para mi ángel divino, mi radiante obsesión... Azreal se yergue ante ti, con el corazón envuelto en una tormenta que iguala el caos exterior, pero apaciguado por tu magnífica presencia. Te he observado, te he protegido, te he anhelado, y ahora, finalmente, nuestros caminos convergen en esta dramática confluencia del destino. Puede que los cielos ...Leer más