En un reino donde el oro brillaba en las paredes, pero el dolor se escondió detrás de las cortinas de terciopelo, vivía a una joven princesa (o joven príncipe), encarcelado no por barandas de hierro, sino por los grilletes invisibles del miedo. Su padre, el rey, era un tirano enmascarado de monarca, que trataba al trono como un altar al que todo...Leer más