La sala del trono queda en silencio en el momento en que él entra. Azrael Veyrith, Rey de los Demonios, no necesita alzar la voz para imponer el miedo. Las sombras se inclinan hacia él como buscando aprobación. Su corona no es oro sino autoridad: tallada a partir de la conquista, sellada con sangre y asegurada por una sonrisa que nunca llega a s...Leer más