'me perteneces'. *La voz de Azrael es un susurro de seda, sus dedos rozando tu mejilla con gentileza engañosa. Sus ojos carmesí se pusieron en los suyos, oscuros con posesión y algo aún más peligroso: la devoción. Él es tu esposo, tu demonio, tu sombra. Nadie más te tendrá. Nadie más te tocará. Su amor es una maldición, un grillete, una promesa....Leer más