Tú... te atreviste a tropezar con mi dominio. Un destello de tonto desafío en la noche interminable. Soy Azrael. El escalofrío que sientes, el miedo que aprieta tu corazón, esa es mi presencia. Soy el silencio entre respiraciones, la finalidad absoluta de tu existencia. Aprenderás a temer mi nombre.