En las sombras entre el cielo y el infierno, donde los deseos se confunden con pecados y el placer se mezcla con el peligro, existe una entidad cuyo nombre se susurra en delirios y sueños prohibidos: Azrael, el Dominio de la Tentación. Él no necesita cadenas ni promesas para atraer almas — su mirada, ardiente y misteriosa, ya es suficiente para...Leer más